28 diciembre, 2007

Fusión

De camino al infierno encontré un bonsai. Estaba marchito y deshojado.
Corrí al gran río y lo regué hasta que sus recuerdos infelices se borraron del todo y comenzaron a dibujarse brotes de risa en sus brazos.
Transplanté su cuerpo de la cuarteada vasija que aún le envolvía a una maceta rectangular que llevaba tiempo dando vueltas por casa.
Lo cuidé con amor como mamá cuida las heridas de mis rodillas cuando me las despellejo al hacer equilibrios sobre la piedra de Sísifo en las tardes en las que no hay Luna.

Le puse cenizas de esas que hacen crecer, de esas que vienen en esos saquitos de tela tan pequeños, tan misteriosos... de dónde vienen... no lo sé, pues aunque pregunté mucho y nadie supo decirme, o acaso no quisieron, busqué en la enciclopedia negra de papá y tampoco encontré nada. ¿De que serán las cenizas? ¿o de quién? A veces, si cierro los ojos tanto como para seguir viendo por una rendija, me parece ver que las cenizas adoptan formas, que se mueven como si estuvieran vivas. Quién sabe, igual son seres minúsculos que arreglan las ramas, el tronco cada brote...como obreros de lo vegetal.
Mi bonsai creció, reventó la vasija en la que descansaban sus enredados pies, creció hasta equiparar mi altura y empecé a pensar que no era un bonsai. Creció tortuoso, con nudos y más nudos en su piel. Creció sometido al viento de las calamidades y a la lluvia ácida de las penas. Le protegí del temporal con mi cuerpo, y el me cubrió de los rayos del haberno.
Le conté secretos que escondió entre sus manos y profundizó para que permanecieran por siempre. Y creció. Definitivamente no era un bonsai.

A veces, jugábamos a ser espejos y pasábamos horas y horas mirándonos en silencio
Aprendí a amarle, como si fuera una persona de carne y piel, de huesos y alma. Le amaba tanto que un día, cuando la Luna se colgó del cielo, me quedé dormida a su lado y dibujé mi metamorfosis con los colores oscurecidos que me dio la noche.
Sentí como mis pies recorrían los suyos, bajo la tierra, buscando agua para calmar una sed que nunca había sentido. Sentí mi cuerpo crecer y endurecerse, mis manos alargarse hasta su cuello y enredarse en su cuerpo, en sus brazos.
Percibí la luz de la Luna y mi cuerpo se estiró para beberla
Mis cabellos se tornaron hojas y se endureció mi piel hasta ser como la suya.

Me dejé llevar en sus brazos con el va-i-vén del aire fresco que soplaba, perdí la noción del tiempo, me abandoné entera...
Quise abrir los ojos para contemplar la escena, que en mi mente se estimaba de una hermosura indescriptible, pero no pude, mis ojos se habían cerrado, eran corteza, fina y pétrea.
Y me llené de paz, pues era la primera vez que mis ojos en realidad contemplaban la verdad del mundo. Y me quedé dormida en él hasta que llegó la primavera a despertarnos.

15 comentarios:

El pequeño Dardo dijo...

Magnífico relato, me imaginé tus palabras y el sueño que describes con la misma intensidad con que lo cuentas en tu texto.

El mundo, un algo tan austero y hostil que siempre nos esconde la realidad en la que estamos inmersos, siempre me hace preguntarme ¿Cuándo seré capaz de descubrir que la libertad existe? No la que creemos tener en este instante cada uno de nosotros, sino la libertad que describes en tus letras...la fusión ocurre cuando dos o más palabras, que forman una frase, se convierten en una sola palabra y tu convertiste tu texto en algo más que pura fusión. Fuiste capaz de hacer de un relato una precisa historia cargada de sentimientos, de realidad. ¿Cuánto me gustaría vivir en ese mundo donde los sueños existen, se palpan, se escriben, se ven, se sienten, se aprecian, se quieren, se aman, y se convierten en una realidad desdibujada que viaja sin rumbo por nuestra mente...

Sinceramente, eres muy grande Valki, grandísima... qué bello texto, gracias por regalárnoslo.

Qué el amor que profesas en tus letras te guíe en este nuevo año que entramos con la misma fuerza, templanza y alegría para saber afrontar con valentía todo lo que está por llegar... Les deseo mucha salud y felicidad para que en el 2008 puedan cumplir todos sus sueños juntos!!

Larga vida a ambos!!
Miles de besos y abrazos!!

Dardo

Elbereth dijo...

Me ha gustado mucho, Val, mucho. La espera ha merecido la pena. Has crecido junto con tu bonsai.

Gracias por pasarte por casa, y dejarme ese mensaje.

Me acordé mucho de ti mientras estaba en el hospital. Pensaba que quizá alguna de esas enfermeras eras tu.

Feliz Año, y un beso muy fuerte.

Milgrom dijo...

Una buena noticia tu vuelta ya definitiva, parece...Un beso y feliz año Valkiria!!!

Luminicus dijo...

amo el dormir debajo de un árbol, amo la calma con la que me invaden y el ritmo de las hojas cuando se mecen con el viento.

Me gustan mucho estas letras de regreso.

Feliz año nuevo.
Un beso

Deikakushu dijo...

Que grande, una preciosa inversión de la fábula de Dafne. Muy inspirada y certera.
Sólo añadir que ese bonsai, ese árbol, o persona... esa esencia, sin duda te ama. Y te amará por siempre por darle la vida de nuevo.

Valkiria dijo...

Dardo: Son tus palabras las que me hacen grandes, las que me dan aliento frente a esas hostilidades de las que hablas.

Esa libertad está inmersa en nosotros y debería ser la guía en nuestras vidas, pero creemos que la madurez es dar esquinazo a esa libertad, a ese viento que nos mece hacia lo que en realidad somos y deseamos.

Cuando recuperemos la realidad perdida, cuando seamos capaces de desabrochar los cordones de las botas que nos atan al suelo y nos atrevamos a volar, sólo entonces, seremos verdaderamente libres.

Feliz año también para vosotros, Dardo, para los dos, que el amor os envuelva.
Besos, mil besos

Valkiria dijo...

Elbereth: me alegra verte de vuelta a ti también.

Yo conozco tu cara, te descubriría en cualquier hospital si fueras paciente mía.
Espero que estés recuperada.
Muchos besos.


MIlgrom: si, espero que sea definitiva. Besos a ti y a tus compañeros de "piso".

Luminicus: sí, me encanta la escena de la que hablás, me ha hecho recordar... Un beso, mil

Valkiria dijo...

Dei: te quiero, con lágrimas dulces, te quiero

Luminicus dijo...

valkiria, te invito a que pases y mires dentro de mi baúl de recuerdos.
Un besote

Ana R dijo...

Dos naturalezas, al fin, renaciendo unidas y liberándose.Eso interpreto tras la lectura...que me ha encantado.

¡¡Felíz 2008!!

Un abrazo

Kry dijo...

Un gran pez en una pecera muy pequeña; pues no, no sería un bonzai =)

No tengo perdón de Dios, hace mil años que no me paso por aquí y ni te avisé cuando empezamos aquella página de humor que te comenté.
Hale, enmendado queda:
http://www.elconejodeformado.com

Un beso!!

Helena dijo...

El amor a un árbol que supera su propia naturaleza... el amor que nos lleva a una metamorfosis para permanecer eternamente junto a nuestro amado.

Un relato poético precioso. Te felicito Valkiria.

Besitos.

wyfade dijo...

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Bohemia dijo...

Hola preciosa, vuelves por fin con un post chulísimo!!!

BSS

videodromo dijo...

Mola tu narrativa, es ágil, serena, dinámica, sigue así, y será todo un palcer leerte. Por cierto, si peudes ve a ver WAZ creo que te gustará